lunes, 28 de julio de 2014

Quique Dacosta. Tres estrellas Michelín con más luces que sombras


El pasado 23/Julio parte del equipo de Paladar de Madera acudió a Quique Dacosta (@QiqeDacosta) aprovechando unas vacaciones por la zona, y asumiendo el riesgo de ir a cenar acompañados de dos niñas, algo que ellos directamente no recomiendan y es lógico dada la duración de la cena y el ambiente del restaurante, pero era ir con ellas o no ir y en el fondo teníamos confianza en su comportamiento a pesar de sus 9 y 6 años.

La primera diferencia respecto a otros restaurantes es el método de reserva, es por web y te piden una "fianza" de 50€ por comensal (niños incluidos) que en caso de no ir se pierde automáticamente, aunque te dan la posibilidad de cambiarla de fecha siempre y cuando lo realices con un mínimo de 5 días antes de la fecha. Esta reserva la descuentan posteriormente del importe final de la cuenta. Es una manera de luchar contra el "no show", me parece bien.

Llegamos puntuales a la cita, tal y como recomiendan, y la primera sensación es muy buena, te reciben en una zona exterior y ahí arranca la experiencia Quique Dacosta. Empieza en la zona exterior, donde no te cruzas con ningún otro comensal aunque había más gente, teniendo una sensación de una atención exclusiva digna de mención. Te ofrecen tomar alguna bebida mientras te hacen entrega de los posibles menús que se pueden tomar, Tomorrowland y Universo Local

- Tomorrowland es la última creación de Quique Dacosta
- Universo Local es un menú formado por los platos más afamados de los menús de años anteriores.

Junto al menú te hacen entrega de una pequeña carpeta con un resumen de por qué Tomorrowland y un cuaderno donde poder ir haciendo tus anotaciones de la comida. Nosotros elegimos el menú Tomorrowland, aunque pedimos una modificación de dos platos. Para las niñas, pedimos algo tan sencillo como unos macarrones para no tener complicaciones con ellas. Hasta el momento todo es excepcional, el ambiente, el servicio, el trato y las facilidades, tanto con las niñas como en la elección/modificación del menú.


Tras elegir el menú rápidamente comienzan a traer los Snacks. Seguimos en la terraza, en un ambiente muy agradable, aunque nos sorprende que los entrantes los traigan para cuatro personas. A las niñas salvo la presentación de los platos que les llama la atención, los sabores no son para ella por lo que apenas lo prueban.

Pero vayamos a lo importe, la comida. El menú se compone de 7 Actos:

1º Acto: Snacks

- Coctel de Manzana de Oro: Gin Tonic de manzana, muy fresco y sin ninguna sensación de alcohol, agradable y rico

Rosa
- 8 Snacks: Todos destacan por una presentación exquisita y sorprendente:
  • Rosa. El centro de una rosa natural se transforma en el primer snack, espectacular la presentación y el sabor a rosa. Junto al coctel de manzana de oro marida a la perfección 
  • Raices de Boletus. Sobre las raíces de boletus se presentan las hojas secas de maíz y de hierbas en escabeche, el conjunto hace una presentación sobresaliente. Las raíces son como una corteza de sabor suave. 
  • Hoja seca de maíz y la Hoja de hierbas en escabeche. Van junto a las raíces de Boletus haciendo un conjunto perfecto. 
Raices de boletus y hojas de maíz y hierbas en escabeche
Piedras de parmesado
  • Las piedras de Parmesano. Presentado sobre piedras negras volcánicas reales, y se puede comprobar la similitud entre las piedras de parmesano y las reales, muy conseguido. El exterior es suave y al meterlo en la boca estalla un sabor muy intenso a parmesano. 
  • Tomate encurtido. Es un tomate cherry que dentro lleva una vinagreta que al morder invade toda la boca. Bien, aunque es el que menos nos llamó la atención de los snacks 
  • Spaghetti puttanesca. Sobre una base de pan rojo, con un sabor muy intenso a tomate seco van los spaguetti. Nos gustó mucho 
  • Raïm del pastor. Hierbas de la zona con un sabor muy particular y que no sabría describir. 
Spaghetti puttanesca
Raïm del pastor





















Este 1º Acto de Snacks nos parece espectacular, con una presentación difícil de superar y una variedad de sabores y texturas incomparable, por el momento no podemos pedir más.

Tras los Snacks entramos al salón. Es un salón pequeño muy bien decorado y que da sensación de espacioso por la distribución y distancia entre mesas.

Carta de vinos
Al poco tiempo aparece el Sumiller, José Antonio Navarrete, con la carta de vinos. Dos tomos escritos cuidadosamente a mano, con más de 1500 referencias. Teníamos claro que no íbamos a dejar pasar la oportunidad de ponernos en sus manos aprovechando que estamos ante el mejor sumiller de España 2013, pero viendo la carta lo tuvimos aún más claro, podrías pasarte horas buceando en la carta sin decidirte. Su recomendación es un vino blanco de Rioja de bodegas Contador, Que Bonito Cacareaba 2009. Un vino con 8 meses de barrica donde destacan los aromas cítricos y olores a hierba recién cortada perfectamente ensamblado con notas de madera. En boca es graso, redondo, con muy buena acidez. Sin duda un acierto de José Antonio.

Tras el vino continuamos con el menú:

2º Acto: Encurtidos y Salazones
  • Pulpo Seco. Pulso seco con sabor a brasa, un sabor y textura diferente, muy interesante 
  • Hueva de Mujol. Es lo que menos nos llama la atención de este Acto 
  • Aceitunas y huesos. Destacan las aceitunas que no son tal con una textura de nieve y sin embargo, un sabor muy intenso 
  • Ajos blancos y Almendras. Al morder el ajo estalla en la boca con sabores a almendra. Junto a las Aceitunas lo mejor de este acto 
Aceitunas y huesos
Ajos blancos y Almendras










Jamón niñas


Este 2º Acto sigue a un nivel espectacular, con texturas y sabores muy variados y una presentación que no se le puede poner ni un mínimo pero.

Nos traen para las niñas jamón serrano enrollado sobre un colín de pan, presentado sobre una nube de humo que deja a las niñas boquiabiertas.




3º Acto: Tapas
  • Hoja de tabaco y toro. Alga ahumada con atún crudo en su interior, cuando lo tomas te da la sensación de que el pescado está ahumado de lo intenso que es el sabor. Plato impresionante. A nosotros por la intensidad del sabor lo abríamos hecho de un solo bocado, la mitad 
Hoja de tabaco y toro

Buñuelo ligero de bacalao
  • Buñuelo ligero de bacalao. Al morderlo estalla en la boca llenándote de un sabor riquísimo a bacalao, plato perfecto 
  • Sorbete de limón (fuera de la carta). Apagan las luces del salón y traen platos con su luz propia, es la presentación del sorbete. La base es una espuma solidificada que da la consistencia al sorbete pero que al meterlo en boca se deshace, y encima está el granizado de limón. Original rico y perfecto para limpiar los sabores anteriores 
  • Socarret de gambetas y alioli. De sabor rico, pero la capa externa que es el socarret no nos da ese sabor tan característico del socarret 
  • Lechuga de Mar, ahumados y fitoplancton. Al principio es como dar un bocado al mar, pero luego aparece el sabor de los ahumados muy rico. Es algo difícil de comer por la lechuga de mar que no es fácil de cortar 
Lechuga de Mar, ahumados y flitoplancton

  • Nudo marinero y tartar de navajas (fuera de menú). El nudo marinero son dos navajas entrelazadas con un sabor fantásticos, y el tartar de navajas con espuma y diferentes texturas está espectacular 
Nudo marinero de navajas
Tartar de navajas











  • Erizo al natural. La presentación es igual que un erizo. Realmente es un pan “airbag” relleno de crema de erizo y mantequilla, impresionante 
Erizo al natural
  • Zamburiñas a la brasa. Una zamburiña con crema a la brasa y toques de hierba buena 
  • Moshi de torta de la serena y trufa negra. Moshi de sabores muy potentes por la torta de la serena y la trufa negra. Me sorprende la diferencia de textura entre este Moshi y el de DSTgE, este es más suave y rompe rápidamente en boca 
  • Tronco de Jerusalén. Piel de tupinambo que se rellema de una crema de tubérculo, perrechicos y trufa. Vuelve a repetirse el sabor de la trufa, uno de los comensales ya lo deja por saturación de este sabor 
Tronco de Jerusalén
Moshi de totar de la serena y trufa negra





















Este 3º Acto sigue a un nivel espectacular, aunque para nosotros tiene un “pero” importante, y es la reiteración de sabores. El ahumado, la brasa y la trufa son sabores parecidos que hacen muy repetitivo este acto, hasta el punto que a nosotros se nos hizo pesado y un comensal dejó de comer algún plato. Los platos por sí solos son espectaculares, pero al ponerlos seguidos nos parece que se hace pesado. Sin duda esta es la sombra del menú entre tanta luz.

En este 3º Acto nos traen los macarrones de las niñas.

4º Acto: Platos

  • Ostras fritas. La ostra se come entera, ya que el caparazón esta realizado con una textura igual o similar al snack de raíces de boletus, y el interior relleno de una crema de ostras muy rica, pero donde vuelve a aparecer el sabor de siempre.
Ostras fritas
  • Nieve de Tomate (en sustitución de Ostras Fritas para uno de los comensales). Muy rico y refrescante, la nieve tiene un sabor muy intenso a tomate, y en la base aparecen virutas de pan. Gran plato.
  • Gamba hervida – Té de Bledas. Seguramente el plato del menú, impresionante la gamba de Dénia, perfecto el punto de cocción y el té de Bledas para llorar en la mesa. El té es una sopa de pescado y acelgas. Todo ello con una presentación que no va a la zaga del sabor.
Gamba hervida
Té de Bledas

















Arroz de guisantes y huevos de sepia
  • Bruma (en sustitución de Gamba hervida para uno de los comensales). Presentación que deja boquiabierto, son brotes de verdura y guisantes, aparenta mucho más de lo que realmente es.
  • Arroz de guisantes y huevos de sepia. Más conocida como la “paella de Shrek”. Es seguramente el único plato que su presentación no nos gustó demasiado, es más, los huevos de sepia parecen ojos que invitan a cualquier cosa menos a comérselos. En boca es sorprendente. Rompe con los sabores anteriores. Un acierto.
Esturión


  • Esturión. Plato impresionante. La base es la piel, sobre ella trozos de esturión y huevas acompañado de cebollino. Junto con la gamba el mejor plato de este 4º Acto.



  • Taco Mediterráneo. Rape que nos parece adobado y aderezado con cilantro. De nuevo un sabor completamente diferente y muy sabroso.

Taco mediterránero
Seguimos en la tónica de una presentación excepcional con algunos platos realmente sobresalientes.

5º Acto: Carne

Tendones con horchata y trufa
  • Tendones con horchata y trufa. Exquisito el tratamiento del tendón, su textura y sabor, por encima sin duda de los probados en DSTgE y Coque. Lástimas la saturación de los sabores a trufa y ahumados que hemos comentado anteriormente y que aquí se repiten de nuevo.
  • Pechuga de pichón y raíces de malta. El pichón se presenta como si fuera una anchoa, una tira fina enrollada y las raíces de malta tienen un sabor tirando a dulce. El pichón se nos pierde en el plato, es de los platos que menos nos dice del menú.

Obviamos la presentación porque sólo ella daría para escribir una entrada. Un plato excelente como los Tendones y otro que no nos gustó mucho, la pechuga de pichón.

6º Acto: Postres

  • Mojito de Pepino y algas. Plato muy refrescante y sobretodo “desengrasante”, rompe con todos los sabores anteriores y te prepara para los sabores dulces que vienen a continuación.
  • Selva Negra. Espectacular por su sabor y textura, ya que la parte del bizcocho de cualquier selva negra es sustituida por una “esponja”, es como una espuma solidificada, que le da la presencia normal de una selva negra, pero en boca se deshace.
  • Canela en Rama – Ciruelas pasas. Canela en rama que realmente es chocolate pero con sabor a canela, muy rico y bien conseguido. Las ciruelas pasas es lo que menos nos gustó de este acto, es la textura de una ciruela rellena de un licor.
Selva negra
Canela en Rama















Este 6º Acto es casi perfecto por los sabores, el orden de los platos y por supuesto su presentación.

7º Acto: Dulcería

Este último acto se realiza de nuevo en la parte exterior, en esta ocasión nos llevan a una gran sala acondicionada donde volvemos a estar solos. Este acto está compuesto de:
  • Pepita de Oro. Muy rico, es una praliné.
  • Piedras de Almendra. La típicas piedras de chocolate con almendra.
  • Macarrón.
  • Trufa al Ron.
  • Nido. Sin duda lo que más nos gustó de este acto, la imagen es igual a la de un nido con su huevo, el huevo es chocolate blanco relleno de mango que te estalla en la boca, exquisito.
  • Papel de frambuesa y yogurt, Papel de Cacao. Son láminas grandes de frambuesa y yogurt.


Como durante toda la cena, la presentación de este último acto es espectacular, cuidado hasta el último detalle. En este acto se acercó Quique Dacosta a nuestra mesa donde estuvimos un rato hablando con él de la cena y principalmente de niños, casualidades de la vida es que su hija se llame igual que una de las nuestras. Fantástico el trato que tuvo con nosotros y ellas. Nos sorprendió por dos cosas, una que estuviera a las 2:30am en el restaurante, lo que indica lo importante que es para él, y la otra que nos preguntó “¿qué tal la experiencia?”, lo que resumen lo que es su restaurante, una experiencia que hay que vivir y disfrutar desde que se entra por la puerta hasta que se sale casi 5h después.

Como resumen general, la sensación del restaurante es que funciona como un reloj perfectamente ajustado donde todo está controlado hasta el último detalle, el servicio tiene un trato exquisito con el cliente, y todo lo que tiene que ver con la decoración del local, vajilla, cubertería, etc, etc ... respira calidad por los cuatro costados. Nuestro único pero, como hemos comentado, es el 3º Acto, donde los sabores a ahumados, brasa y trufa nos terminaron “saturando”. Otro detalle que no nos gustó es que te cobren la primera bebida que te ofrecen a la entrada, en nuestro caso un vino blanco, o el café del final. Su valor respecto al de la cena, nuestra y la de las niñas, es insignificante pero sorprende verlo en la nota final.

Otra consideración, aunque esta entendemos que es muy personal es que el menú se hace largo, no por el tiempo que se está en el restaurante que dicho sea paso ni te enteras, sino por la cantidad de platos. Al final llegas demasiado lleno y te impide disfrutar de los últimos platos como deberías.

Estos son los menús que hay hoy en día, se pueden maridar o elegir un vino de su extensa bodega donde la variedad de precios es infinita.


Valoración Paladar de Madera
Local / Sala
20
Personal de Sala
20
Bodega
20
Servicio del Vino
 20 
Pan
S/C
Entrantes
19
Platos Principales
18,5
Postres
18,5
Innovación
19,5
Sobremesa
18,5

Relación calidad / precio
17
Valoración GLOBAL
19

viernes, 25 de julio de 2014

DSTAgE. La apuesta arriesgada de Diego Guerrero.

Sólo dos semanas después de su apertura, el equipo al completo de Paladar de Madera nos acercamos a visitar DSATgE. Ninguno queríamos perdernos esta oportunidad trás nuestra experiencia en Club Allard con la cocina de Diego Guerrero (@DiegoGuerrero75).



La apuesta, en general, es arriesgada. No sólo por abandonar un puesto con dos estrellas Michelín en un lugar emblemático, sino porque el cambio ha sido total,  lo único que se ha mantenido es la técnica de la cocina de Diego.

Desde el momento de hacer la reserva se nos pide elegir un menú entre dos opciones, elegimos la más larga de 13 platos y 118€, la otra opción son 10 platos y 88€. La composición del menú es un secreto que vamos descubriendo con cada plato, sólo al terminar te entregan una copia de lo que has comido.

El local es absolutamente informal (a buen seguro algunos de los clientes del Allard se darán la vuelta nada más verlo), paredes de ladrillo, mesas de madera sin mantel, música movida y algo alta (aunque permite hablar). La cocina está a la vista, separada del comedor por una barra, los cocineros se convierten en camareros y en ocasiones el plato te lo presenta la persona que lo ha realizado. Todo ello genera un ambiente distendido y cercano, donde se puede reír, hablar alto, charlar con los cocineros, etc. Nos gustó, somos un grupo de amigos y lo agradecimos, pero no deja de ser arriesgado en un restaurante de este nivel y precio.




Otra apuesta arriesgada es la carta de vinos, que imaginamos evolucionará con el tiempo. Sorprende de entrada  que la gran mayoría de los vinos se encuentren en torno a 30-40€ (el más caro podía estar cerca de 70€). También sorprende la ausencia total de los grandes referentes nacionales (creo recordar que sólo había un Ribera). A cambio, vinos de todas partes, de todo tipo, vinos por descubrir... 
Siguiendo con los vinos, en la entrada nos pusieron una copa de Menade Verdejo, un blanco correcto.


Como primera botella (nos dejamos aconsejar por el sumiller) pedimos un Jermann Pinot Grigio, un blanco italiano de la zona de Venecia que nos dejó bastante indiferentes, no nos pareció que valiera ni de cerca los 37€ que costaba. Continuamos con un Mahara 2011, un tinto de Cádiz que nos gustó mucho y teníamos ganas de probar, diferente, con fuerza floral, un descubrimiento (40€). No se quedó atrás el tercer vino, otra recomendación del sumiller, Desierto de Azul y Garanza, de Navarra 100% Cabernet, que recordaba a vino francés, muy fino con un gran final en boca (49€). Dejando el italiano de lado, los tintos dos vinazos.  



 La comida se desarrolla en tres ambientes.

El primero a la entrada, junto a la barra del bar. Sirve también para esperar al resto de comensales si no llegaron todos a la vez. En nuestro caso fue el peor momento, demasiada gente, servicio lento (desde que llego el último comensal hasta que pasamos a la sala pasaron 40 minutos para tomar dos aperitivos), la copa de vino vacía sin que nos ofrecieran llenarla... Claro punto a mejorar que podemos achacar a la reciente apertura y la falta de "Ritmo".

En el bar nos sirvieron dos aperitivos:

- Cañita helada con anchoas y aceitunas. Lo peor del menú. No está a la altura. Pretende evocar el típico pincho de Madrid, pero se nos quedó en una anchoa sobre hielo, el sabor de la anchoa eclipsa todo.







- Marisco del día: Zamburiña Bloody. Mejora algo, gracias a la calidad de la Zamburiña y a la presentación, pero prácticamente solo materia prima. Los licores dan un punto agradable, pero completa un inicio mediocre y del que esperábamos mucho más.





El segundo ambiente es uno de los grandes aciertos. Los dos siguientes platos se sirven en la barra donde está la cocina, pudiendo ver directamente cómo se elaboran los platos y hablar con los cocineros. La idea de meter al comensal en la cocina (que ya vivimos y agradecimos en Coque) nos fascina. Los platos se sirven con una chelada mexicana que combina a la perfección especialmente con el primero de los platos que sirven en la barra.

 - Sandwich de sandía helada. Sandwich de cebiche donde el pan es la sandía. Un plato que junto a la Chelada consigue mezclar frescura, dulce, salado, y picante de una manera increíble. Un gran plato de los que te recuerda qué hace especial la cocina de Diego.




- Steak tartar de Jalapeño. Muy bueno técnicamente y de sabor, pero para nuestro gusto el jalapeño estaba demasiado frío, lo que no dejaba apreciar el tartar. Estos comentarios se los transmitimos al cocinero en el momento de tomarlo, es la ventaja de estar con él en la barra, y nos da las razones por las que debe estar en ese punto de frío. Desde luego no dudamos de su explicación, pero si la técnica está por encima del producto y su sabor, lo mismo hay que hacer un planteamiento más profundo sobre este plato.


Tras estos dos platos pasamos a nuestra mesa. Mesa sin mantel, grande para el número de comensales que somos, con bastante distancia con otras mesas lo que te da cierta privacidad.
En cuanto al servicio de pan, oferta más que correcta con 4 tipos de panes de elaboración natural entre los que destacó el pan de maíz.
Comienzan a llegar los platos a la mesa:


- Con todo el corazón. Globulos rojos (remolacha) rellenos de pichón. Plato sabroso, pero sobretodo original por la presentación en el plato y del camarero donde comenta "os ofrecemos nuestro corazón"




- Mochi de Huitlacoche. Hay que ser valiente para mezclar un dulce japonés (el mochi) con un salado mexicano (huitlacoche, el hongo del maíz). También lleva queso Camembert. Nos lo presenta Ruth (la pastelera que ya acompañaba a Diego en el Allard) y nos parece sin duda uno de los mejores platos, una genialidad técnica y de sabor, y con una textura increíble en boca y que no habíamos experimentado antes.





- Ensalada de encurtidos con morrillo de salmón. Nos gusta la mezcla de las texturas y sabores en la boca.








- Torrija de pan Tumaca. Una torrija hecha con tomate y sardina ahumada sobre la torrija. Riquísima la combinación de sabores que deja, otro plato que nos sorprende y que está entre los mejores de la comida.








- Ravioli de alubias de Tolosa. Muy buena la mezcla de texturas en un plato lleno de sorpresas, lo que parece una judía es el chorizo y la morcilla, mientras que el ravioli va relleno de una alubia fantástica, cremosa, que se deshace en la boca. Muy rico, consiguiendo reproducir de manera increíble todos los elementos de unas alubias en un solo bocado.




- Huevo con pan y panceta sobre crema ligera de patata. Una versión más de este plato, Diego ya lo presentaba en Allard, rico pero menos novedoso.




- Cococha de Bacalao al pil pil. Bien de sabor, aunque la textura de la cococha no esta tan conseguida como las que hemos probado en otros sitios.








- Estructuras blandas y crujientes de la ternera. La presentación del plato nos resulta rara, ya que en ningún momento te comentan el plato hasta que te lo has comido, desconocemos el motivo. Tras probarlo hay división de opiniones. La mezcla de crujiente y blando y la técnica es buena. Por el nombre esperábamos un recuerdo a la ternera, pero el sabor del tendón es demasiado fuerte y no deja apreciar el resto.

- Bonito del norte con marinada coreana y verduras. Otro plato excepcional, otra genialidad. Pero siguiendo con la línea general, apuesta arriesgada. Muy picante generó diversidad de opinión en el grupo. Plato que no gustará a todo el mundo, pero inolvidable para el resto.






- Pichón de Araiz asado con Tatemados. La carne perfecta, por su punto, por su sabor, y por los aromas ahumados de la preparación que se quedan en la boca, es un plato casi perfecto.


Pasamos a los postres que nos presenta nuevamente Ruth:


Copiándome a mi mismo - El bosque. Es la revisión de la pecera del Club Allard, y aunque es un buen plato, no podemos evitar compararlo con la pecera que nos gustó más. Quien no conozca el Club Allard y no pueda hacer estas comparaciones el plato le encantará, sin duda.





- Ajo morado. Un ajo que no es un ajo, rico pero nada espectacular, y hablando de trampantojos, nos acordamos del Huevo Poché, también de su anterior etapa en Club Allard.





Echamos de menos que los recipientes y presentaciones sean más diferentes y adaptadas a cada plato. Salvo las zamburiñas, te entrego mi corazón y algún otro, nos encontramos que se repiten mucho las piedras y platos. En restaurantes de este nivel nos vamos acostumbrando a que nos sorprendan cada vez más en este sentido, aquí no ha sido el caso.

Diego se pasó por todas las mesas. Le expusimos nuestra visión, que no es ni más ni menos de lo descrito en nuestra crónica, algo que Diego agradeció, y que por otro lado en varios puntos nos hizo comprender el por qué de algunas cosas. Si hay algo que no se puede negar es que cuenta todo lo que hace con pasión, con la certeza de que es eso exactamente lo que quería y lo argumenta con convicción. Una cosa que nos sorprendió es cuando comentó que él pensaba que ahora no estaban ni al 10% de todo lo que podían dar. Teníamos claro que tras dos semanas abiertos no íbamos a ver un STAgE al 100%, pero nos ha sorprendido la confianza que tiene en su apuesta y equipo, una gran base para crecer.

Y para coronar seguramente el peor detalle de la comida y un claro punto a mejorar para un restaurante de ese nivel que pretende ofrecer al Cliente una experiencia completa. Nos tomamos un café y sin tiempo casi para acabarlo nos traen la cuenta haciéndonos ver que si nos vamos mejor. Mal gesto, nos tenemos que tomar el gin-tonic en otro sitio.

En resumen, el menú tiene luces y sombras, platos sorprendentes de un descomunal cocinero y platos que pueden ser mejorados. La técnica de la cocina de Diego Guerrero se sobrepone a lo demás, incluso a veces al producto, y sin duda hace que merezca la pena la visita, aunque quizás a día de hoy la experiencia global no justifique el precio de la comida, 150€ con la bebida. Por ese precio hay propuestas en Madrid más interesantes

Dentro de un año volveremos para ver su evolución y no dudamos que será para entonces un referente.



Valoración Paladar de Madera
Local / Sala
15,5
Personal de Sala
14,5
Bodega
15
Servicio del Vino
15 
Pan
 15
Entrantes
15
Platos Principales
16,5
Postres
16
Innovación
16,5
Sobremesa
0


Relación calidad / precio
13,5
Valoración GLOBAL
15,5