miércoles, 27 de agosto de 2014

Club Allard. Elegancia y buena cocina


Acudimos a El Club Allard tras la salida de Diego Guerrero (@DiegoGuerrero75) al que ya hemos visitado en su nuevo local DsTAGE con la duda de qué nos encontraremos tras su marcha.

La primera sorpresa es encontrar el restaurante. No hay ninguna indicación exterior, la entrada es por un portal de un edificio señorial del centro del Madrid, pero nada te hace pensar que hay un restaurante. Según entras al portal hay una persona que te recibe, en ese momento te das cuenta que has llegado al Club Allard.

Edificio Club Allard
Entrar en el Club Allard es trasladarte al lujo, la sensación de trasladarte en el tiempo a esas antiguas casas de la realeza. El salón es realmente bonito, con grandes lámparas, techos muy altos, escayolas y una decoración sobria pero no anticuada, sin perder ese toque señorial del propio edificio. Las mesas están bastante separadas y dan privacidad y el ambiente es muy tranquilo y silencioso, tienes un poco la sensación de que si subes la voz o te ríes descaradamente vendrá alguien a llamarte la atención. Obviamente no es el caso, pero son las sensaciones que transmite. Sin duda, recomendamos el local para una cena en pareja, en ese sentido es ideal. También merecen una visita los baños, esos grifos que salen desde el techo son realmente curiosos.


Salones Club Allard


El servicio es muy profesional y todo discurre en un ambiente demasiado formal, pero en el que te sientes mimado. Ya es un tema personal si prefieres este tipo de local y servicio o algo más informal como lo que ha abierto precisamente Diego Guerrero con DSTgE, aunque todo tiene su momento y cada uno tiene su encanto.



Mención especial dentro del servicio para el sumiller Juan Antonio Herrero, no sólo por su conocimiento (con razón está considerado uno de los mejores sumilleres de España), sino por su amabilidad y paciencia para recorrer una impresionante carta de vinos hasta que dimos con algo que nos convenció. Un Burdeaux, de la zona de Pomerol: L'Hospitalet de Gazin 2006. Un vino elegante, que fue variando y que si bien al principio no nos llamo la atención demasiado, fue ganando a lo largo de la comida y nos terminó convenciendo. Una de las ventajas de no decantar los vinos es que nos permite ver su evolución e ir descubriendo nuevas características del mismo. No se nos ofreció el típico maridaje de vinos ni figuraba en el menú.





Tras la elección del vino toca elegir el menú, existen tres menús "Encuentro" de 86€, "Seducción" de 98€ y "Revolución" de 115€ que principalmente varían en el número de platos. Tampoco se nos explica demasiado sobre los mismos ni se nos ofrece seleccionar unos platos específicos, lo único que nos preguntan es si nos gusta la caza. En este sentido echamos un poco en falta un poco más de información para decidirte por uno y otro menú con algún criterio que no sea estrictamente económico o de apetito como nos comentaban "si tienen mucho apetito el largo". Nos pareció que no está al nivel de todo lo vivido hasta ahora.

La primera gran sorpresa es que junto con la carta de los diferentes Menús nos ponen una salsa, y una vez elegido el menú nos invitan a que nos comamos la cartamajándolo en la salsa. Es realmente un efecto genial para abrir una comida.

Tras la sorpresa de la carta comienza a traernos los platos del menú elegido (Encuentro).
- Parrillada de mar con aceites esenciales. Gran puesta en escena. El marisco está sobre un plato de piedra del que sale vapor, dando la sensación que comemos el marisco directamente de la parrilla.

- Chupito de pez mantequilla sobre espárrago blanco. Un bocado muy rico.

- Ravioli de Guisante con papada ibérica. Un plato genial de técnica y sabor, uno de los que más nos gustó.
Ravioli de Guisante (foto tomada de Internet)


- Sardina ahumada con crema de apio-nabo y manzana. La sardina está en su punto y el plato en conjunto es armonioso.

- Sopa fría de cereza con caviar de arenque. Otro de los platos que más nos gustó, rico y muy suave. El caviar de arenque es lo que le da un toque especial al plato.




Ensalada templada de bogavante con guacamole de mango

Con este plato finalizamos las entradas y comenzamos los platos principales:

- Rodaballo al horno con arbequina ahumada y mini verduras de temporada. Plato en el que destaca el producto, nuevamente en su punto, sobre la técnica.

- Pichón de bresse asado al momento con arroz de trufa. Un plato fuerte y con carácter aunque también muy sabroso. Entendemos ahora por qué nos preguntaron si nos gustaba la caza.

Como prepostre, Flor de hibiscus con Pisco Sur. Un bocado bonito en la presentación y sabroso.



El primer poste es La Pecera. Uno de los platos más famosos del Club Allard con una presentación increíble. Quizás demasiado dulce, pero sabroso y curioso.



Y el segundo postre es el Huevo Poché. Un trampantojo absoluto. Cuando lo ves, parece increíble que no sea un huevo. Cuando lo abres, lo sigue pareciendo, y sólo cuando lo pruebas, te das cuenta que no lo es. Sin duda el postre más genial de cuantos hemos probado hasta la fecha





Con los cafés nos sirven La pizarra, realmente las tizas pintan y se comen. Y por último nos traen la carta con lo que hemos comido.




En resumen, nos encontramos con una cocina magistral donde se aúnan de forma equilibrada el producto, la técnica, la presentación y la puesta en escena. Cada plato es una sorpresa, en unos prima el producto, en otros la técnica y en otros la presentación, algunos consiguen aunar todo.

Habrá que ver cómo sigue la evolución, pero a día de hoy y con todos los cambios introducidos por María Marte parece que el futuro está garantizado, sigue siendo uno de los mejores restaurantes de Madrid en todos los sentidos. También en el precio, que si bien no es barato, no habrá muchos dos estrellas Michelín dónde se pueda comer por poco más de 100 euros (considerando el menú más barato, de 86€ y unos 20€ de media botella de vino)


Valoración Paladar de Madera
Local / Sala
18
Personal de Sala
17
Bodega
19
Servicio del Vino
19 
Pan
 17
Entrantes
18
Platos Principales
17
Postres
19
Innovación
18
Sobremesa
18


Relación calidad / precio
19
Valoración GLOBAL
18

domingo, 24 de agosto de 2014

Triciclo. Buena cocina y sabores diferentes, ¿se puede pedir más?, por supuesto ....


Aprovechamos que Madrid en Agosto es una delicia por lo vacío que se encuentra, para intentar reservar en Triciclo (calle Santa María, 28 junto a Huertas), y "voila" con apenas una semana de antelación conseguimos mesa para cenar el día 15/Agosto, el 14 lo tenían lleno y al final el 15 también lo llenaron.


Triciclo es uno de los restaurantes más de moda de Madrid en este 2014 donde la lista de espera es de varios meses, por lo que la expectación que tenemos es alta, aunque después de estar en Quique Dacosta hace menos de un mes tenemos un poco de miedo por aquello de las comparaciones, que como dice el dicho, siempre son odiosas

Llegamos un poco antes de tiempo y nos encontramos el restaurante casi vacío, lo cual te permite fijarte más en los detalles y decoración, y para nosotros está decorado con gusto, con un toque informal pero acogedor, y por supuesto sin manteles. Desde luego si trabajase en alguna empresa dedicada a temas de mantelerías me comenzaría a preocupar, ni Triciclo, ni DSTAgE, ni Quique Dacosta, ni Altrapo, y creo que me dejo alguno más por el camino que hemos visitado últimamente.

El servicio es gente joven, informal como el local, con un trato muy agradable y cercano, para nosotros es lo que toca para un local así.

La carta es una tabla de madera sujeta con dos chinchetas.  Se encuentra dividida en tres grupos o apartados diferenciados:
- Del mercado al TriCiclo: Donde se encuentran platos en los que se potencia la calidad y la frescura del producto así como su punto de cocción sin modificar apenas su sabor natural.
- Un paseo en TriCiclo: encontramos los platos de carácter más gastronómico. Platos más elaborados con combinaciones desabores tradicionales que recuerdan los sabores de siempre, los de casa.
- Un viaje en TriCiclo: platos de cualquier cultura o país, mezclas de sabores sorprendentes, productos desconocidos para muchos, una oportunidad de viajar gastronómicamente a diferentes partes del mundo.

También hay platos fuera de carta en función de los productos de temporada, en nuestra visita creo recordar que tenían 5 platos.Otra de las particularidades de la carta es que puedes pedir media o incluso un tercio de ración, lo cual para los que nos gusta probar muchas cosas es una gran ventaja.

La carta de vinos nos pareció escasa y un poco decepcionante. Queríamos un blanco y nos dejamos aconsejar y nos trajeron un Domaine Matrot 2012 de Borgoña (21€) que nos emocionó poco, correcto pero poco más.

Tras el vino empezaron a llegar los platos:

Rollito Nem
- Rollito Nem. Este fué un de los platos fuera de carta, son unos rollitos rellenos de carne de cerdo y verduras que de por sí está rico, pero los acompañan de unas hojas para que lo envuelvas y lo comas todo junto al mojarlo en la soja que hace del conjunto un sabor muy rico, agradable y refrescante.


- Verduras de verano al carbón aliñadas con soja y cítricos. Nos dejó sin palabras, como algo tan sencillo puede estar tan rico, cada verdura perfecta de cocción y la soja y los cítricos le da al plato un toque espectacular. Para mí un plato que hay que pedir siempre.

- Tataki de Buey con escabeche de setas. Buen producto con un excelente acompañamiento, el escabeche de setas está de mojar pan.

Verduras de verano y Tataki de Buey

- Tiradito de atún rojo, naranja y kumkuat. El kumkuat es un naranjo enano chino que da un toque especial a la salsa de cítricos que lo acompaña. Plato rico y de los que vuelves a mojar pan en la salsa


Tiradito de atún rojo, naranja y Kumkuat
- Calamar fresco planchado, cebollas y cítricos: una versión del calamar que en su tinta, con un toque cítrico y los trocitos de calamar y acompañado de una corteza tipo castellano. Plato muy ríco, diferente y sorprendente.

Calamar fresco planchado, cebollas y cítricos
- Medio bacalao asado con pisto manchego y yema de huevo. Un trozo de bacalao muy bien cocinado con un pisto perfectamente preparado, plato 

- Manitas de cerdo deshuesadas. Otro de los platos fuera de carta. Dos manitas de cerdo perfectamente cocinadas, deshuesadas y listas para comer, cada una viene encima de una guarnición diferente, una de un puré y otra sobre unas verduras. Nos gustó más el puré de guarnición pero las dos estaban muy ricas. Hasta las niñas metieron mano en este plato, eso dice todo.

Manitas de cerdo deshuesadas
- Brioche tostado en sartén con helado de yogur. El primer recuerdo en la boca es a torrijas, pero más entera y menos empalagosa, que acompañado del helado de Yogurt hace que este postre sea imperdonable no pedirlo. Las niñas no paraban de meter la cuchara, esta claro que para el paladar no hay edades.

- Arroz con Leche, he de reconocer que somos unos enfermos del arroz con leche, y por desgracia nos llevamos muchas desiluciones, pero en este caso no fue así. Estaba rico, cremoso con textura de arroz muy suave que lo diferencia de una crema, y con su capa de caramelo quemado. Volvimos a tener lucha de cucharas.

- Chocolate Triciclo. Los otros nos gustaron tanto que este se ha quedado como el patito feo de los postres. El chocolate está rico y cremoso, junto a un leve toque de sal se hace tener un sabor diferente, esta rico, pero como he dicho el que menos nos gustó.

Chocolate Triciclo
Brioche tostado con helado de yogurt





















Como resumen, decir que salimos satisfechos de Triciclo, buena cocina, buen producto, y sabores conseguidos y diferentes. Por cierto, como no veíamos nada en la carta las niñas, 6 y 9 años, nos sacaron unos huevos fritos con patatas para ellas, detallazo por su parte.

Como puntos de mejora:
- La carta de vinos y el servicio del vino, se llevan la botella para ír sirviendo pero luego no están atentos y les tienes que ir avisando para rellenar la copa.

- El servicio, es informal y cercano, lo cuál como hemos comentado va en línea con lo que transmite Triciclo, y es la imagen que le pega al restaurante, pero tienen bastantes despistes en el servicio. Tampoco es algo exagerado, pero dado el buen sabor de boca que nos dejó la cocina es una pena no limar estos detalles que les haría subir un escalón claramente.

En resumen tienen lo más complicado, una buena cocina, buen precio (salimos a 60€/persona con bebida incluida), y creemos que consiguen transmitir con el local y su equipo ese toque de informalidad y cercanía que buscan. Si cuidan los detalles que comentamos anteriormente desde luego se puede afianzar como uno de los restaurantes de obligada visita en Madrid. Sin duda, nosotros volveremos y seguiremos su evolución porque su cocina y su mezcla de sabores merecen la pena y son muy recomendables, sin duda.

Valoración Paladar de Madera
Local / Sala
16
Personal de Sala
15
Bodega
14
Servicio del Vino
 14 
Pan
15
Entrantes
S/C
Platos Principales
17
Postres
16,5
Innovación
16
Sobremesa
S/C

Relación calidad / precio
18
Valoración GLOBAL
15