domingo, 24 de agosto de 2014

Triciclo. Buena cocina y sabores diferentes, ¿se puede pedir más?, por supuesto ....


Aprovechamos que Madrid en Agosto es una delicia por lo vacío que se encuentra, para intentar reservar en Triciclo (calle Santa María, 28 junto a Huertas), y "voila" con apenas una semana de antelación conseguimos mesa para cenar el día 15/Agosto, el 14 lo tenían lleno y al final el 15 también lo llenaron.


Triciclo es uno de los restaurantes más de moda de Madrid en este 2014 donde la lista de espera es de varios meses, por lo que la expectación que tenemos es alta, aunque después de estar en Quique Dacosta hace menos de un mes tenemos un poco de miedo por aquello de las comparaciones, que como dice el dicho, siempre son odiosas

Llegamos un poco antes de tiempo y nos encontramos el restaurante casi vacío, lo cual te permite fijarte más en los detalles y decoración, y para nosotros está decorado con gusto, con un toque informal pero acogedor, y por supuesto sin manteles. Desde luego si trabajase en alguna empresa dedicada a temas de mantelerías me comenzaría a preocupar, ni Triciclo, ni DSTAgE, ni Quique Dacosta, ni Altrapo, y creo que me dejo alguno más por el camino que hemos visitado últimamente.

El servicio es gente joven, informal como el local, con un trato muy agradable y cercano, para nosotros es lo que toca para un local así.

La carta es una tabla de madera sujeta con dos chinchetas.  Se encuentra dividida en tres grupos o apartados diferenciados:
- Del mercado al TriCiclo: Donde se encuentran platos en los que se potencia la calidad y la frescura del producto así como su punto de cocción sin modificar apenas su sabor natural.
- Un paseo en TriCiclo: encontramos los platos de carácter más gastronómico. Platos más elaborados con combinaciones desabores tradicionales que recuerdan los sabores de siempre, los de casa.
- Un viaje en TriCiclo: platos de cualquier cultura o país, mezclas de sabores sorprendentes, productos desconocidos para muchos, una oportunidad de viajar gastronómicamente a diferentes partes del mundo.

También hay platos fuera de carta en función de los productos de temporada, en nuestra visita creo recordar que tenían 5 platos.Otra de las particularidades de la carta es que puedes pedir media o incluso un tercio de ración, lo cual para los que nos gusta probar muchas cosas es una gran ventaja.

La carta de vinos nos pareció escasa y un poco decepcionante. Queríamos un blanco y nos dejamos aconsejar y nos trajeron un Domaine Matrot 2012 de Borgoña (21€) que nos emocionó poco, correcto pero poco más.

Tras el vino empezaron a llegar los platos:

Rollito Nem
- Rollito Nem. Este fué un de los platos fuera de carta, son unos rollitos rellenos de carne de cerdo y verduras que de por sí está rico, pero los acompañan de unas hojas para que lo envuelvas y lo comas todo junto al mojarlo en la soja que hace del conjunto un sabor muy rico, agradable y refrescante.


- Verduras de verano al carbón aliñadas con soja y cítricos. Nos dejó sin palabras, como algo tan sencillo puede estar tan rico, cada verdura perfecta de cocción y la soja y los cítricos le da al plato un toque espectacular. Para mí un plato que hay que pedir siempre.

- Tataki de Buey con escabeche de setas. Buen producto con un excelente acompañamiento, el escabeche de setas está de mojar pan.

Verduras de verano y Tataki de Buey

- Tiradito de atún rojo, naranja y kumkuat. El kumkuat es un naranjo enano chino que da un toque especial a la salsa de cítricos que lo acompaña. Plato rico y de los que vuelves a mojar pan en la salsa


Tiradito de atún rojo, naranja y Kumkuat
- Calamar fresco planchado, cebollas y cítricos: una versión del calamar que en su tinta, con un toque cítrico y los trocitos de calamar y acompañado de una corteza tipo castellano. Plato muy ríco, diferente y sorprendente.

Calamar fresco planchado, cebollas y cítricos
- Medio bacalao asado con pisto manchego y yema de huevo. Un trozo de bacalao muy bien cocinado con un pisto perfectamente preparado, plato 

- Manitas de cerdo deshuesadas. Otro de los platos fuera de carta. Dos manitas de cerdo perfectamente cocinadas, deshuesadas y listas para comer, cada una viene encima de una guarnición diferente, una de un puré y otra sobre unas verduras. Nos gustó más el puré de guarnición pero las dos estaban muy ricas. Hasta las niñas metieron mano en este plato, eso dice todo.

Manitas de cerdo deshuesadas
- Brioche tostado en sartén con helado de yogur. El primer recuerdo en la boca es a torrijas, pero más entera y menos empalagosa, que acompañado del helado de Yogurt hace que este postre sea imperdonable no pedirlo. Las niñas no paraban de meter la cuchara, esta claro que para el paladar no hay edades.

- Arroz con Leche, he de reconocer que somos unos enfermos del arroz con leche, y por desgracia nos llevamos muchas desiluciones, pero en este caso no fue así. Estaba rico, cremoso con textura de arroz muy suave que lo diferencia de una crema, y con su capa de caramelo quemado. Volvimos a tener lucha de cucharas.

- Chocolate Triciclo. Los otros nos gustaron tanto que este se ha quedado como el patito feo de los postres. El chocolate está rico y cremoso, junto a un leve toque de sal se hace tener un sabor diferente, esta rico, pero como he dicho el que menos nos gustó.

Chocolate Triciclo
Brioche tostado con helado de yogurt





















Como resumen, decir que salimos satisfechos de Triciclo, buena cocina, buen producto, y sabores conseguidos y diferentes. Por cierto, como no veíamos nada en la carta las niñas, 6 y 9 años, nos sacaron unos huevos fritos con patatas para ellas, detallazo por su parte.

Como puntos de mejora:
- La carta de vinos y el servicio del vino, se llevan la botella para ír sirviendo pero luego no están atentos y les tienes que ir avisando para rellenar la copa.

- El servicio, es informal y cercano, lo cuál como hemos comentado va en línea con lo que transmite Triciclo, y es la imagen que le pega al restaurante, pero tienen bastantes despistes en el servicio. Tampoco es algo exagerado, pero dado el buen sabor de boca que nos dejó la cocina es una pena no limar estos detalles que les haría subir un escalón claramente.

En resumen tienen lo más complicado, una buena cocina, buen precio (salimos a 60€/persona con bebida incluida), y creemos que consiguen transmitir con el local y su equipo ese toque de informalidad y cercanía que buscan. Si cuidan los detalles que comentamos anteriormente desde luego se puede afianzar como uno de los restaurantes de obligada visita en Madrid. Sin duda, nosotros volveremos y seguiremos su evolución porque su cocina y su mezcla de sabores merecen la pena y son muy recomendables, sin duda.

Valoración Paladar de Madera
Local / Sala
16
Personal de Sala
15
Bodega
14
Servicio del Vino
 14 
Pan
15
Entrantes
S/C
Platos Principales
17
Postres
16,5
Innovación
16
Sobremesa
S/C

Relación calidad / precio
18
Valoración GLOBAL
15

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