miércoles, 3 de septiembre de 2014

El Campero. ATÚN con mayúsculas, y no sólo Atún

Mencionar El Campero @El_Campero (Avd. Constitucion, Local 5 C, 11160 Barbate, Cadiz) es hablar de la meca del Atún, lugar que toda la crítica ensalza como uno de los templos por antonomasia de este manjar. Esto suele ser un peligro por las expectativas que se crean, pero ya adelantamos que cumplió con lo esperado. Acudimos aprovechando unas vacaciones por la zona, en pleno Agosto, con reserva realizada unos días antes, menos mal, y nos encontramos una puerta atiborrada de gente. Se puede comer en el bar (para lo cual había una cola respetable) o en el restaurante, opción que recomendamos.

Aunque la  apariencia por fuera nos invita a pensar en una taberna de puerto, el salón del restaurante es moderno y bien decorado. El servicio es profesional y atento, aunque quizás por ser Agosto notamos un trato más de turistas, por ejemplo al ofrecernos el vino, donde nos hubiera gustado que nos hablaran de más posibilidades. Por otra parte, a pesar de que en la mesa de al lado había dos personas muy conocidas (los hermanos Rivera, a los que recomendamos un maridaje para el atún mejor que la coca cola zero) en ningún momento notamos que se nos tratara peor o que hubiera deferencias con esa mesa, cosa que nos ha pasado en otros lugares y resulta muy desagradable. En general, el servicio estuvo bien y fue eficiente, rápido y simpático.

Solicitamos un vino blanco de la zona y nos trajeron Entrechuelos, un Chardonay joven que nos resultó rico, se bebía con mucha facilidad, aunque quizás demasiado suave para nuestro gusto. (12€) 




Como aperitivo nos trajeron un salteado de corazón de Atún, con el cual vamos preparando el paladar para lo que nos espera.

La carta es muy amplia: entrantes fríos y calientes, ensaladas,  pescados, carnes... y dos páginas enteras dedicadas al atún. En cuanto a lo que pedimos, nos dejamos aconsejar por el metre, indicándole nuestra preferencia por el Atún y debemos agradecerle las sugerencias, sin duda acertadas. 




Comenzamos con un surtido de crudos (tartar, tataki y sashimi) de atún. Nos sorprende en primer lugar la presentación y sobre todo el sabor, resulta delicioso, posiblemente el mejor tartar de atún que hayamos probado. 


Continuamos con el morrillo de atún a la plancha con compota de zanahoria y pisto, del que no podemos decir otra cosa que es magnífico. Se deshace en la boca. La única pena es la cantidad para el precio, pero es lo que pasa con los manjares.


Pasamos a un atún cocinado, Mormo encebollado. En su punto y muy sabroso


Como vamos con una niña de 6 años pedimos unos boquerones, por cierto, de los mejores que hemos probado. Esta claro que el producto marítimo del Campero es extraordinario


Y de postre un bizcocho de chocolate que estaba delicioso



En resumen, El Campero cumplió las expectativas en cuanto al atún y las superó en cuanto al restaurante en general. El precio, acostumbrados a los precios de Madrid, nos pareció más que correcto para lo que comimos. En total todo lo mostrado con cafés poco más de 100 euros. Por lo que vimos en otras mesas, no sólo viven del atún, ya que se veían algunos pescados con un aspecto genial y algún amigo nos comentó que ponen un solomillo de retinto exquisito. Una pena no tener este restaurante más a mano para hacer más visitas y probar toda su carta.

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